Purifiación Cavia Tamayo estudió Magisterio y Filología en Valladolid. Lectorado en Francia. Posteriormente se fue especializando en Literatura infantil y juvenil, animación sociocultural, educación de personas adultas, educación medio ambiental, bibliotecas escolares, investigación, etc.
Dirigió durante 30 años la animación a la lectura y escritura, asesorando al profesorado. Coordinó varios centros educativos, así como escuelas de padres y encuentros con escritores en varias provincias y comunidades autónomas, especialmente Álava, Burgos y Valladolid.
Es autora, además, de cientos de artículos pedagógicos y de cinco libros de poesía.

 

Antes que nada nuestra enhorabuena. Tu libro ha conseguido una enorme repercusión en un brevísimo tiempo y ya va por la segunda edición. ¿Te esperabas esta acogida?
Las tiradas de las ediciones han sido prudentes, pero aún así, el libro se está leyendo en varias emisoras y en algunas Escuelas de Padres. No había previsto nada. Estoy acostumbrada a dar la cara por la infancia y por la Escuela Pública , temas que no parecen interesarle a casi nadie. Todos los debates públicos en televisión ceden la palabra a sindicalistas, curas, periodistas… pero nunca a los maestros o profesores que siguen en el aula cada día.

¿Qué te impulso a escribir Campo desolado?
Desde hacía ya varios años dirigía un Centro de Adultos que, aún triplicando el número de alumnos, mantenía la misma cifra de profesores. Solicité un cambio a Primaria y caí en un centro todavía asfixiado por el franquismo. Comprobé el aislamiento de los padres, los problemas graves de convivencia en aulas y patio...

Y lo más llamativo: nadie hacía nada. Así que, no pude resistirlo, enfermé y el libro era —o supuse que podría ser— la mejor de las terapias. En honor a mis alumnos y alumnas de 3º de Primaria y en honor a muchos padres desorientados y engañados desde dentro.

Desde tu experiencia docente, ¿la situación de nuestro sistema educativo es tan deficiente?
La respuesta requeriría de otro libro que ya he comenzado: “Memorias Escolares: 35 años son demasiado”.

Algunos puntos a tratar serían:

    • Exceso de politización.
    • El abandono de la Escuela Pública : Nada más subir el PP al poder, la cartilla del centro que dirigía recibió el 50% del dinero para gestión.
    • Los sucesivos cambios, a veces terribles: Planes desastrosos, construcciones pequeñas, materiales obsoletos, sin Bibliotecarios Escolares, admisión en centros, etc.
    • No sabemos evaluar: Despachamos a los de 6º de Primaria con un “que los aguanten en el instituto”.
    • Formación: Hay directores y maestros que se jactan de llevar 30 años sin leer un libro.
    • Nadie nos preparó para impartir clase de 0 a 3 años. Nadie nos preparó para la inmigración (hasta 8 y 10 idiomas en el aula)...
    • El calendario escolar es desastroso.
    • ¿Y qué decir del tiempo perdido en las clases de religión? La separación Iglesia-Estado es evidente en este país.

¿Qué se podría hacer como medida urgente e inmediata?

  1. Disminuir el número de alumnos por aula.
  2. Contratar personal especializado en los centros más conflictivos.
  3. Aumentar en un 20% el número de profesores por centro.
  4. Jubilar voluntariamente a los mayores de 55 con más de 30 años de servicios.
  5. Licencias por estudio: aumentarlas un 50% y obligar a la formación a todo el profesorado.
  6. Un plan gigante de convivencia, sin “color político”, basado en los valores del sentido común y los constitucionales.
  7. Obligar a los padres a asistir, al menos los primeros años, a las Escuelas de Padres.
  8. Devolución del 20% del poder adquisitivo en los últimos 10-12 años al profesorado.
  9. Promulgación a nivel nacional del “Estatuto del Docente”.
  10. Regulación inmediata de mejoras laborales para el profesorado itinerante…

De todas las situaciones, críticas y comentarios recibidos tras la edición, ¿con cuál te quedarías? ¿Por qué?
Me han alegrado las de Rosa Regás, Carmen Calvo —la Ministra de Educación— y T. Fdez. de la Vega. De las más amables: Rosa Montero, Javier Marías y sobre todo la del Sr. Núñez Morgades —defensor del menor de la Comunidad de Madrid .

¿Campo desolado es tu primera experiencia como autora?
Es mi séptimo libro. El segundo en prosa y el que más me ha costado sacar a la luz porque casi todo el mundo huye de la verdad. Al menos, no podrán decir que nadie les advirtió.

¿Piensas repetir la experiencia en el futuro?
Por supuesto. He terminado “La sintaxis del corazón” que recupera mi vida de lectora y está elaborado de una forma muy original que, por el momento, no desvelaré.

¿Qué les dirías a los autores noveles?
Se lo digo a menudo y sobre todo en mis clases de literatura: leer, leer y leer, y mucha humildad. No hay prisa. Los poetas sabemos que todo es humo...

Tu libro de cabecera…
Unos siete mil libros rodean las paredes de mis espacios. Es casi imposible decir uno o varios. Cada época cambia los sueños, las edades, las personas, los deseos. Por citar alguno: Javier Marías, Nuria Amat, Pessoa, Benedetti, Cernuda, Kundera… Ahora estoy enamorándome de Coetzee, Baricco, Luca… Pero, ¡son tantos y tantas! Ah, Yourcenar y Millás, y…, y…, y… No acabaría nunca.

Puestos a soñar...
En educación

—Las religiones fuera de las aulas

—Más mujeres en las altas esferas del poder político

—Separación real Iglesia-Estado

—La infancia y la juventud como primordial objetivo del Gobierno

—Las Bibliotecas Escolares funcionando a tope

—“Una coalición de sensatez” a nivel político

En el campo literario :

—“Ya leen el 90% de los españoles”

—La poesía inundando las aulas

—Una jubilación anticipada para dedicarme sólo a la escritura. Son mis alumnos(as) quienes obtienen los premios por ahora. Y de quienes me siento orgullosa.