
La profesión más dura del mundo
Emilio Sánchez
Qué profesión más dura la mía, de las más duras diría incluso... Yo que he dado tantas vueltas en este mundo y nunca he visto nada igual, y eso que lo llaman deporte... Ya va siendo hora de revelarse, de decir las cosas tal y como son, hablar de mi posición, reivindicar mi valor... Siempre juego, y sólo por eso piensan todos que soy el protagonista, que la gloria puede llegar gracias a mi existencia, a mi velocidad, a mi forma, a las veces que llegue a puerta, al gol; y así es, pero aun siendo pieza clave, al final me ignoran, todo el mundo se va y para otros es la gloria... A veces, y aunque suene a chiste, pienso que los únicos que me respetan son el utillero y el señor de negro...
Mi momento, el instante que precede al pitido que da comienzo al encuentro, ahí, en mitad de todo, en el medio, el más observado, soy el centro, soy el fútbol hecho objeto, un dios al que adora hasta el más ateo en este juego.
Y sé que hay muchos como yo, pero en los próximos noventa minutos soy el único y verdadero responsable de la gloria, del gol, yo lo decido, ¡sí señor!, así son las cosas... Estoy harto de patadas, de cabezazos, de insultos, de puntapiés, de presiones, de que inflen y desinflen mi persona; y todo a cambio de nada, objeto de acierto o desacierto, poco más... Me siento maltratado, infravalorado y utilizado en medio de este «deporte de caballeros jugado por bestias»... Ojalá tuviera otro carácter, otra forma; me dedicaría a otra cosa, quizás al rugby, un «deporte de bestias jugado por caballeros»... Pero no, yo no soy así, el fútbol es para lo que valgo, para lo que estoy hecho, y ésta es la vida que me ha tocado vivir... Un día de éstos voy a dejar de andar de allá para acá; un día de éstos voy a dejar de rodar y correr por los campos; un día de éstos voy a abandonar; ¡un día de estos voy a estallar!... En fin, vivo por y para el fútbol, y como diría ese tango, y aunque no venga muy al caso, «te quise tanto, tanto, que en mi rodar, para salvarte, solo supe hacerme odiar»
Firmado: Yo, el balón