El mío.....sí, nació en la Mancha.
En un lugar..., que no quiso decir, pero sin duda puede existir.
Sin duda fino, alto, seco y largo... ágil, fuerte y enamorado.
Con su triste figura.
Alguien, un día dijo:
-Más vale tener familia en la Mancha, que una mancha en la familia.
Toni, hijo de agricultores, un día, dijo a su padre:
-Júpiter azul está dentro de mí, YO SOY TRON.
Y a partir de ahí, se convirtió en el trovador del Cosmos. Leía libros sin parar -siempre lo había hecho- y se empapaba de los horóscopos del Mundo Mundial; adivinaba en seguida qué animal eras o a qué número pertenecías. Pero su cabeza llegaba más allá, y él vivía en su mundo, y cuando aparecían aquellos señores en TV, les hablaba, les insultaba y les pegaba.
Sus padres no entendían nada, cuando se dieron cuenta, lo llevaron a un especialista, pero ya no había cura, no hay cura para la locura.
Su esquizofrenia le permite vivir a su manera, y progresivamente cada vez más..., unas veces se siente bien y cuenta historias, otras, las vive, se mete en ellas y le cuesta salir.
Y ahí está, a camino entre la felicidad y la desesperación, entre la realidad o la ficción.
Gracias, Don Cervantes, por darme la oportunidad ahora (como tú hiciste entonces) de rendir homenaje a un personaje único y especial, entre sueño y realidad, en este nuevo siglo que acaba de comenzar, y que esta sociedad empiece a aceptarlos y a verlos, DE VERDAD.
A Toni, un hermano genial.