22. Quijotadas para un mundo mejor

Clemencia Gómez González (Madrid)

 

Don Quijote de la Mancha era sensible e inteligente, sabía dar explicaciones a todo... ¡lo que no sabía se lo inventaba! Que lo diga Sancho… Sus aventuras lo hicieron un ser más tranquilo y sereno, la madurez que da el vivir, la escuela de la vida, el conocimiento que dan los libros, la lectura crítica, diaria y profunda de textos que van quedando grabados en el inconsciente, que cada cual asimila de diferente manera… la riqueza de leer. Era un hermoso ser humano bondadoso que tenía la esperanza de vivir en un mundo mejor.

¿ Tenemos en nuestra sociedad aún Quijotes en busca del amor verdadero y de un espacio ideal para vivir? ¡El amor esta en todas partes! Y siempre hay gente buena para un mundo mejor… esa es la esperanza para el futuro… el mundo lleno de Quijotes que se dediquen a hacer «Quijotadas»… seres humanos con capacidad de soñar, amar, imaginar, compartir y que aprendan a conocer su entorno; en sus páginas se percibe el conocimiento total del medio físico que lo rodea; entrelíneas se encuentra el desarrollo sostenible que tenía como filosofía de vida. Ese ser sencillo y que vivía en una dimensión paralela logró su propio clímax… descubrió la verdad de su existencia y murió.