10. Solo para Quijotes
Fanny Magolly Villalba Báez (Palma de Mallorca)

 

 

¡Quien quiera morir bien que sepa vivir bien primero!

 

Tres aspectos hemos de cuidar: el pensar, el sentir y el actuar bien.

 

Todo nuestro sacrificio será ofrecido a nuestra Dulcinea interior, nuestra Alma que ansía ser liberada. Y al controlar nuestro cuerpo, Querido Sancho, ya podemos cabalgar sobre nuestros sentidos y pasiones para lograr controlarlas.

 

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El Quijote,

Piensa, siente y actúa por su bella Dulcinea y es a ella a quien ofrece sus desvelos y añoranzas, aunque es bien sabido que ella es Aldonza, la ruda campesina.

 

Pero para conquistarla, no le queda más que luchar contra sus propias pasiones y miedos, sus monstruos mentales, sus gigantes molinos de viento y sus panzudos odres llenos de muertos sueños. No le falta en esta lucha su inseparable y fiel cuerpo físico, su amigo Sancho Panza, quien todo quiere pero al que no todo le es lícito.

 

El Quijote PIENSA que...

 

•  La mejor razón para vivir es creer en la pureza del Alma prisionera, la bella Dulcinea.

 

•  La principal tarea es atender al deber, cuando el placer le llama.

 

•  Su único destino es luchar contra sus propios defectos, que en su totalidad son mentales.

 

•  Su horizonte está pintado con propósitos deslumbrantes, reflejos de su Amada.

 

•  El objetivo más loable es alcanzar la Gloria en el cumplimiento del deber. ¡Por eso es un caballero andante!

 

El Quijote SIENTE que...

 

•  Su sufrimiento sólo es aceptable en la esperanza de pronto encontrar a su querida Dulcinea.

 

•  Su cuerpo, fiel compañero y regordete Sancho, le pide a veces más de lo conveniente, pero es bueno domesticarlo para que se tranquilice.

 

•  Que ya es hora de despertar, derribar los molinos del engaño y matar odres llenos de espantos, y ofrecer sin más ni más la lucha a su Suprema Dama.

 

El Quijote ACTÚA porque…

 

•  Sabe que la Cruzada mejor ganada de la historia es la campaña contra la Gran Farsa en la que lo mantienen cautivo los sentidos.

 

•  Ha descubierto que su «locura» es la más clara victoria contra el engaño llamado «cordura de la civilización moderna».

 

•  Por el amor a Dios y a su amada Dulcinea, le visitaron muchas veces las sabias y etéreas compañías de la soledad y la voz de su silencio interior.

 

•  Está seguro que la mejor contribución a la vida es servir al prójimo, a sabiendas que servir al que ve, es servir al que no ve.

ÚNICA arma : una espada de dos filos: orar y hacer («a Dios rogando y con el mazo dando»). Trabajando para adentro y para afuera. Controlando los sentidos afuera y elevando la conciencia para adentro.

 

ÚNICO sentido a desarrollar: el del corazón que nos permite ver lo esencial.

 

ÚNICO libro a seguir: viejos «signos y huellas» dejados por grandes Sabios que en otrora fueron.

 

ÚNICO límite : hasta donde la luz del alma le permita llegar.

 

ÚNICA oportunidad : esta vida .

 

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Quien vive conforme a su Ideal, es un Caballero (un Quijote), un ser que tiende a luchar contra sus propios miedos, ilusiones puestas para quedar atrapados y no dar pasos más adelantados. Un Caballero no distingue género, edad, ni raza, porque en el Alma no se marcan estas diferencias. Siendo el Quijote, el puente tendido entre las bestias y los dioses, y siendo el Caballero un Ideal de perfección que se quiere alcanzar, se sella un pacto de lealtad entre el corazón y la razón, sobre el papel invisible del Amor a Dios, a su Alma y a su Prójimo.

 

¡¡¡un caballero andante sobre esta tierra, no es nadie más que tú!!!