SINOPSIS
Al descuidar el estudio del lenguaje para ir directamente a las cosas, no se hace más que proyectar en el ser la sombra llevada del discurso, de sus elementos, de sus articulaciones. Sostenido por esta convicción, Guillermo de Ockham lleva a cabo, al comienzo del siglo XIV, un análisis crítico minucioso de las categorías lógicas y metafísicas legadas por Aristóteles, Porfirio y Boecio: empresa de desrealización que no conduce a un encierro en el lenguaje sino, muy al contrario, a un estudio riguroso de los modos según los cuales los signos verbales y conceptuales se relacionan con las cosas existentes, en su realidad singular.
La Summa de lógica cuya primera parte está aquí traducida por primera vez en castellano, constituye un momento decisivo en la puesta en su lugar de los principios del análisis semántico que desarrollaron buen número de filósofos en el siglo XIV.
Obra mayor para comprender el pensamiento de los últimos siglos medievales, la lógica ockhamista rompe con toda visión de un sistema cosmológico de referencias simbólicas en donde el mundo es él mismo un lenguaje —visión dominante desde Agustín— y trabaja en reformular en la simplicidad de una relación referencial el cara a cara que se instaura entre el mundo real y el lenguaje como conjunto organizado de signos.