BIOGRAFÍA
Original de la ciudad de Santa Clara, Cuba, donde
cursó sus primeros estudios, Nelsa González
Márquez (Nelsa Vilahomat) quedó marcada por la
belleza tropical de los campos de Las Villas. Los
valles de Sierra Alta, las vegas de Sopimpa dejaron
un sello indeleble en su sensibilidad. Así los ha reflejado
en sus dibujos y pinturas, y así los ha llevado
a su poesía. Participó en las escogidas de tabaco de la familia
durante sus años adolescentes, donde disfrutó de la tradicional
lectura de tabaquerías cubana. Fue asistente de su padre, Pedro González, en los años de su carrera política de concejal de la ciudad de Fomento. Nelsa contrae nupcias matrimoniales con Braulio Vilahomat en 1959 y en 1961 se fue a vivir a Ciudad de la Habana.
Entre otras cosas, ha sido fotógrafa, especialista de electrónica en tiendas de turismos, etc. Fue profundamente influenciada por la escritura de José Martí, la poesía de Antonio Machado, Miguel Hernández y Federico García Lorca. Después de la muerte de sus seres más queridos, su esposo, su padre, su madre, no se pudo sacar de sí el desgarramiento y el dolor, sino que tomaron forma de versos, de lágrimas tintas en sangre que hoy recoge este conjunto.
SINOPSIS
Amor. Dolor. La familia. Muerte. La vida.
En este extenso poemario Nelsa Vilahomat abre el postigo que encierra sus versos para dejar fluir los sentimientos que han ribeteado una vida de alegrías, de tristezas, de exilio y de grandes ilusiones y esperanzas. Su voz poética, profunda, tierna y personal, nos desnuda un alma, la suya, con el mero auxilio de la palabra.