BIOGRAFÍA
Mi biografía, pese a mis cincuenta y dos años, no es nada interesante aunque, si les sirve de algo, les diré que nací en Vigo y tengo estudios hasta COU. Luego, por imperativos de la vida, me incorporé al mercado laboral. Después de veintitantos años en diversos empleos, una inoportuna enfermedad me retiró a la vida privada, en la que sigo en calidad de pensionista. Quizás por esa razón he tenido la
oportunidad, después de años muy duros, de retomar una afición dormida desde que en el colegio escribiera una obra de teatro que incluso llegué a estrenar. Tiempos aquellos.
Hace tres años, como si el demonio de mi imaginación me sacudiera, tomé la pluma y, en poco más de un mes, parí esta obra. La presenté al premio Fernando Lara de novela del 2006, quedé finalista y después seguí escribiendo como un poseso hasta completar cuatro libros ya finalizados y uno en camino.
SINOPSIS
La historia es parte de la vida de dos muchachos que descubren el mundo en una época en la que los viajes eran largos y peligrosos, cuando las naciones que dominaban el mundo conocido eran muy celosas de sus rutas comerciales, penando hasta con la muerte su violación. Con su inocencia primero, y después con la cruda realidad, Alexandre y Pedro
viven mil peripecias en distintos lugares del orbe conocido y se ven inmersos en un sinfín de avatares que forjarán su carácter, llevándolos a hacer cosas que seguro en el ámbito de un monasterio no harían nunca. En el mar, su gran pasión, y en tierra, como obligación casi, conocen personajes de muy distinta condición y pelaje; desde reyes abúlicos y validos ineptos pero peligrosos hasta gobernadores y funcionarios corruptos o simples piratas y contrabandistas que les darán una visión menos optimista del mundo. Toda una gama de personajes y lugares donde nunca faltará el peligro acechante y la habilidad para sortearlo. Lugares míticos como Goa, en la India, o Macao, en el Río de las Perlas. Japón en plena guerra civil o los piratas del estrecho de Malaca. El Nuevo
Mundo y la vieja Europa donde se construyen barcos increíbles para la época. Estos y muchos más son los escenarios donde aprenderán que su niñez queda ya lejos, pues en el siglo diecisiete se envejecía pronto o no se llegaba a envejecer.