BIOGRAFÍA
Nací en San Sebastián. Mi familia, como casi todas las familias de entonces, profesaba la fe católica y los colegios a los que enviaban a sus hijos eran religiosos. Hasta los veinte años más o menos no tuve el valor de comunicar en casa mi renuncia a la fe y a las prácticas religiosas. Mi querido patriarca se entregó a rigurosas penitencias para que volviera al redil y me recordó el tiempo en el que escribía esos versos tan puros como oraciones. Nunca podrá dejar de pesarme el haberle causado tanto sufrimiento. Sólo cuando murió me atreví a abordar la narrativa.
Hasta el momento he publicado cuatro novelas: Espejo de extrañeza con la que gané el premio Pío Baroja, Por los ríos va el navío, Memorias de una época difícil y finalmente Dama. Escribí Los oficios del azar hace varios años. Tengo la mala costumbre de no fechar mis escritos quizá para perder la memoria del tiempo que se va.
En cuanto a los estudios, me licencié en Psicología
por la facultad de Madrid. Respecto a mi vida familiar es tranquila y satisfactoria aunque hay quienes hablan de mi misantropía, veredicto con el que no estoy nada de acuerdo.
SINOPSIS
Recuerdo, en el caso de esta novela, que inmediatamente tuve ante los ojos de mi imaginación a las dos protagonistas: Paula y Eva. Después, se configuró en mi mente un muchacho del que Eva va a quedar fascinada pero nunca será él, es decir,
se mantiene permanentemente en la duda sobre su identidad.
La paz no existe en el país. Es una época de fuerte convulsión política. Eva cambia su soledad por la convivencia con un
joven que ha vivido antes con Paula, a la que conoce por esta circunstancia. En Paula se desarrollará un grave trastorno psíquico que le va a llevar a crearse un mundo delirante, paranoico y terrible.