SINOPSIS
De repente, Madrid se convierte en un eco del pasado y viajamos en
tranvía, paseamos al lado de la aguadora, saludamos a la lotera
y nos vestimos de chulapones para bailar un chotis en la verbena.
Un sereno acompaña nuestra soledad nocturna, ya de vuelta a
casa. Escuchamos el susurro de la historia en sus fachadas, con la
música de un organillo de fondo. Al día siguiente, Madrid
vuelve a ser la villa enferma de nostalgia que nos despierta cada
día. Y urge entonces mimarla, cuidarla, luchar por su idiosincrasia,
para seguir viendo sus saludables colores de antaño. Recuperarla
es la propuesta de este texto entrañable que nos enseña
a ser como nunca debimos dejar de ser los madrileños.
BIOGRAFÍA
Serafín Reboul (Madrid, 1931) pasó buena parte de su
vida dedicado al sindicalismo en la rama del metal. De 1949 a 1958
perteneció
a las Juntas de Acción
Nacional Sindicalistas (JANS) y desde 1958 a 1972, al Frente Sindicalista
Revolucionario (FSR). Fue fundador de las llamadas Comisiones de Enlaces
y Jurados, que luego darán lugar a Comisiones Obreras, de 1962
a 1968. Ha sido también secretario general de la Central Obrera
Nacional Sindicalista (CONS) y de la Confederación de Trabajadores
Sindicalistas (CTS). Desde 1980 se dedica a la defensa del casticismo
madrileño. Es uno de los fundadores de la primera asociación
castiza madrileña, Madrileños y Amigos Los Castizos
(1984), de la Tertulia de Madrid (1985) y de la Federación
de Grupos Tradicionales Madrileños. En 1987 deja la asociación
Madrileños y Amigos Los Castizos para fundar la Asociación
Tertulia Castiza El Alma de Madrid, donde trabaja en la actualidad
como presidente.